lunes, 17 de noviembre de 2014

¿CÓMO SE LE PUEDE LLAMAR A ESTO?


A principios de este año, el Departamento de Estado de los Estados Unidos, emitió su informe anual sobre derechos humanos, donde examinaba el desempeño de aproximadamente 200 países en este rubro.

El senador John Kerry, afirmó en la presentación del documento, que no hablaban con arrogancia, sino con preocupación por la condición humana. Además, se decía orgulloso de que su país fuera uno de los principales promotores del respeto a los Derechos Humanos.

Curiosamente, los países que se destacaron en su dichosa lista como los principales violadores de derechos humanos, fueron todos aquellos que se oponen a sus políticas de intervención, y que en resumen son los principales opositores del régimen norteamericano. [1]

En Asia por ejemplo, E. U. criticó a China por la falta de independencia judicial, a Rusia por limitar la oposición política, y no podía faltar Corea del Norte ni Ucrania en la lista negra. En Medio Oriente, no olvidó a Siria, como uno de los casos más graves.

 Ya por estos lares, es decir, en América Latina, arremetió una vez más contra Cuba, Venezuela y Ecuador:
En Cuba critica el uso de amenazas, intimidación y detención por parte del gobierno para suprimir la libertad de expresión y de asamblea pacífica. En Ecuador cuestiona las cada vez mayores restricciones sobre libertad de expresión tanto en las calles como en los medios, y en particular la violencia e intimidación contra mujeres, niños y grupos indígenas. Venezuela por lo que dice es la concentración del poder en el Ejecutivo y medidas para suprimir las libertad (sic) de expresión de la oposición, y hasta por reportes de homicidios ilegales”.[2]
¿Pero qué les pasa a estos señores? Encima de todas sus estrategias y atrocidades para controlar la geopolítica, ¿todavía pretenden que les creamos ese cuento de que ningún país está tan interesado en la causa de los derechos humanos como ellos? Sólo que sea para destruirlos y así perpetuar su hegemonía.

¿Qué hay con su política antimigratoria, con Guantánamo, con la pena de muerte, con la intervención descarada en la política de otros países, con el tráfico de armas para financiar conflictos, con la intervención de información personal a millones de personas alrededor del mundo y demás?
Haciendo gala una vez de la doble moral que los caracteriza ¿se atreven a culpar al resto del mundo cuando éste ya ha visto por doquier los atropellos que sufren quienes no están de acuerdo con sus políticas manipuladoras e intervencionistas?

¿Con qué calidad moral se atreven a erigirse en justicieros del resto de las naciones? No encuentro forma de llamarle a eso, más que hipocresía inaudita.













[1] http://www.state.gov/j/drl/rls/hrrpt/humanrightsreport/index.htm?year=2013&dlid=220457
[2] http://www.jornada.unam.mx/2014/02/28/mundo/026n1mun

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